La obra de Elsa Garate se adentra en la nueva figuración para explorar los límites de la identidad, la subjetividad y las diferencias humanas.
Su trayectoria vital y su evolución creativa se entrelazan de manera constante con el arte como canalizador de realidades complejas.
A través de sus lienzos, plantea un individuo en constante redefinición, enfatizando la necesidad de actuar simultáneamente en múltiples niveles de la experiencia humana, respondiendo a las distintas exigencias de la vida contemporánea.
Su propuesta ha roto fronteras estéticas y geográficas, y sus trabajos se han exhibido en galerías nacionales e internacionales en ferias de arte, y sus piezas forman parte de destacadas colecciones privadas de Europa, Asia y los Estados Unidos.